Roberto Altman-Esperando la respuesta- (Blognovela) Capítulo 3ro.

Mientras espera la respuesta del Sr. Presidente, como una manera de paliar la ansiedad que lo carcome, Roberto se dedica a diversas actividades y hobbys, entre los que se destacan:
(1)Facilita la huida de Mallorca y Menorca (dos prostitutas coreanas) a través del canal de Suez
(2)Abofetea al cura párroco durante la homilía, hasta que éste confiesa que se compró un álbum de figuritas del Mundial de Francia 38' robando las limosnas de las misas dominicales.

Roberto Altman- Al Sr. Presidente- (Blognovela) Capítulo 2do.

Bajo el influjo de dicha fiebre del limonero e internado en un asilo boliviano en la primavera de 1932 , Altman le escribe una carta al presidente de aquel país (que celosamente guardaría después la casa de remates Soteby's) y en la cual hacía una serie de peticiones al primer mandatario.
Dicha carta encriptada mediante el conocido sistema Escaleriano (que explicaremos luego) es la que se transcribe a continuación:
"Huancané, 28 de septiembre de 1932
Al Sr. Presidente:

Roberto Altman (Blognovela) Capítulo 1ero.

En la actual frontera norte de Argelia con Paraguay, a 32 kilometros de Liborio Randisi, se origina después de incesantes cavilaciones divinas la entidad universal conocida como Roberto Altman (en berebere Federico Altman). Dicho hecho habría tenido lugar en el año 8144 D.C.Este último dato es quizás el más ambiguo e inexacto y es el que sigue generando los más encendidos debates entre los estudiosos del tema, que no logran ponerse de acuerdo en la fecha exacta de dicho acontecimiento. En sus orígenes y según la documentación aportada por el Dr. Gallina (foto) estaría la explicación subrepticia del devenir posterior de dicha entidad.

Agradecimiento

 Mi agradecimiento a Editorial Dunken por publicar un cuento de mi autoría titulado "La Bruja" en la antología "Manos que cuentan".
Dicho libro cuenta con la selección de textos y prólogo del escritor Cesar Melis y fué presentado en la Feria Internacional del libro del 2009.
La publicación recopila producciones de autores de habla hispana residentes en distintas partes del mundo abarcando un rico abanico de temáticas y estilos.

El buen juicio (cuento corto)


Pase a declarar el acusado al estrado, sentenció el juez Ricardo, con voz de tono autoritario y enérgico. Antes que nada su señoría, yo, Ricardo, en pleno uso de mis facultades mentales, quiero manifestar mi más total inocencia con respecto a los cargos por los cuales me encuentro acusado. ¡Protésto! Exclamó el querellante, también con la misma socarrona voz que el juez. Asimismo el abogado defensor de Ricardo, el reconocido doctor Ricardo, apartó por un momento a Ricardo, y lo increpó diciéndole que eso de jactarse de estar en pleno uso de sus facultades mentales, no le convenía, ya que el conocía al juez Ricardo, y que éste hubiera sido quizás mas indulgente al sentenciarlo eventualmente en caso de alegar alguna demencia temporal, o embriaguez, o trastornos momentáneos de los sentidos. Ricardo contestó: No se haga problema doctor Ricardo, yo lo conozco al gil este, siempre de entrada se hace el serio y el inflexible, y después, al final cuando se da cuenta de que el también es yo, me perdona cualquier acción, por mas grave y dolosa que parezca y al final pasamos siempre a otra cosa.
- Créeme Ricardo, esta vez va a ser distinto, no se que le pasa a este tipo últimamente, esta desconocido, hasta la mujer se sorprende al verlo tan cambiado.
- ¡A que te referís che, me estas empezando a asustar, y ahora el que se esta poniendo nervioso soy yo, Ricardo.
-Y si mira…

La cuna alta

Fueron tres golpes. Aunque no resonaron muy fuerte en la pequeña habitación estremecieron su conciencia aún perturbada por el sueño. Ese diminuto lugar lo albergaba como un útero a medida para su adultez inacabada.
Sin saber por qué recordó el comentario del florista de la peatonal en aquella luminosa mañana: “Lilas, margaritas, claveles, o rosas, lleve cualquiera. ¿Acaso no son todas las flores hermosas?”
Se adueñó de él una mezcla igual de expectativa e inquietud. Un sentimiento similar al que experimentaba al rendir los exámenes en el rígido internado en donde transcurrió su adolescencia.
También sin saberlo y quizás por el estado de exaltación en el que entró su ser, recordó aquella fantasía de la niñez en la cual la noche, que tiene mucho misterio, no lo alcanzaría jamás. Le seducía la idea de ir tomando aviones que lo llevasen siempre al lado luminoso de la Tierra. Sí, de tener siempre a la noche detrás. De esa manera, como un fugitivo de las estrellas, viviendo solo de día, viviría eternamente.